Dentro de un año, “Mateo” cumplirá una centuria desde su estreno. El texto de Armando Discépolo sobre un inmigrante italiano que conduce un carro de paseo traccionado por un caballo y que está en la ruina por la aparición de los vehículos motorizados habla de la imposibilidad de adaptarse a las nuevas tecnologías que dejan de lado al hombre y priorizan otras cosas. Una realidad que sigue golpeando, ahora en formato digital.

La obra fue elegida por Marta Álvarez del Castillo (teatrista tucumana radicada por décadas en España y de regreso en la provincia) para dirigir al Teatro Estable, y se estrenará esta noche a las 21 en la sala Orestes Caviglia (San Martín 251), con entrada gratis. El elenco está integrado por Alejandra Páez Salas, Ruth Plaate, Araceli García, Joel Alonso Quírico, Facundo Vega Ancheta, Nelson Alfonso, Sergio Domínguez, Ignacio Hael, Sergio Aguilar y Rafael Chaya.

Con esta pieza, Discépolo hizo nacer el grotesco criollo, un género rioplatense que es señal de identidad del teatro argentino en el mundo. La directora reivindicó la actualidad de la trama, centrada en la resistencia al cambio de Miguel, el protagónico interpretado por Alfonso. “Para cada uno de los que componemos el Teatro Estable de la Provincia es un orgullo este trabajo en sí; el poder llevarle al público el teatro, y más aún tratándose de un clásico argentino como este”, resalta el actor.

Álvarez del Castillo vincula, de cierto modo, su propia vida con la del personaje. “Al emigrar, lo que dejamos atrás forma parte de nosotras y de nosotros independientemente de cómo nos vaya. Miguel siente nuestro país como propio, ‘echa raíces’, pero una parte de él ‘no cruzó el charco’. Al regresar a mi ciudad después de estar mucho tiempo en Madrid, quise retomar el contacto con el teatro argentino y su excelente dramaturgia y ‘Mateo’ siempre estuvo pegado a mi memoria”, le dice a LA GACETA.

“Vivimos en un cambio constante y no aceptarlo o resistirse es inútil y perjudicial. Cambia todo delante nuestros ojos y no contamos con fuerzas para subirnos al carro del cambio constante; las nuevas tecnologías dejan atrás a los que no pueden o no tienen posibilidad de adaptarse, eso nos hace estar desesperanzados. El ‘progreso’ despotricado por nuestro protagonista muchas veces nos deja atónitos. Hoy existen camiones autónomos, ya no es necesario que nadie los conduzcan y eso significa menos puestos de trabajo y más incertidumbre y infelicidad”, alerta.

La directora siente al Caviglia como su casa, y elogió al elenco, al que calificó como creativo, entusiasta y talentoso, así como a los técnicos. “Estamos saliendo de una pandemia que nos condujo a ver la realidad de manera diferente. Con respecto al teatro, nos hemos tenido que reinventar, comunicar de otra manera. Por ejemplo, en Tucumán el Teatro Estable volvió a hacer radioteatro, teatro breve en vídeo y cursos on line. Y esta obra es la primera de una temporada presencial donde volveremos a tener contacto con el público y eso produce una alegría que hace tiempo no sentíamos”, agrega.

El estreno se produce al día siguiente de que el Estable cumplió 63 años: su debut fue con “El casamiento”, de Nicolás Gogol dirigido por Alberto Rodríguez Muñoz, con escenografía de Luis Diego Pedreira y asistencia de Ethel Zarlenga. En ese mismo año, vino a Tucumán Armando Discépolo para dirigir “En familia”, de Florencio Sánchez.

En simultáneo a “Mateo”, otro elenco del Estable (cuerpo conducido por Andrés D’Andrea) presenta la última función de “Mitos y leyendas”, la propuesta de narración oral escénica y canciones que se presentará a las 21 con acceso gratis en el Museo Histórico Provincial Presidente Nicolás Avellaneda (Congreso 56). Participan Francisca Kika Valero, Liliana Sánchez, Noé Andrade, Guillermo Arana, María Emilia Guerra, Mariano Juri, Jessica Carrizo y Marcos Zerda.